Greenpeace ha pedido al Gobierno de España y a las comunidades autónomas unos compromisos estables para destinar al menos 1.000 millones de euros anuales a la gestión forestal y a la prevención de incendios y alertó de que la evolución de los grandes fuegos hacia episodios cada vez más virulentos está siendo más rápida de lo previsto.

La organización advirtió además de que 2026 podría superar las cifras registradas durante el histórico verano de 2025, en el que 354.793 hectáreas fueron afectadas, y reclamó «más gestión forestal, planificación territorial y adaptación al cambio climático» con motivo del Día Mundial para la Prevención de los Incendios Forestales, que se conmemora mañana martes.
La ONG señaló que más del 76% de la superficie afectada por incendios este año se ha concentrado en 42 grandes fuegos forestales, una tendencia que, a su juicio, «evidencia el aumento de los episodios de alta intensidad» y la necesidad de reforzar la prevención frente a las labores de extinción.
El responsable de la campaña de Bosques de Greenpeace España, Miguel Ángel Soto, advirtió de que «la evolución de los incendios forestales hacia episodios de alta peligrosidad es mucho más rápida de lo que se esperaba» y aseguró que, aunque el número total de incendios desciende, la superficie arrasada por los grandes fuegos «aumenta de forma exponencial».
La organización recordó que, hace justo un año, España afrontaba una de las peores oleadas de incendios de su historia reciente y señaló que las cifras de 2026 podrían ser incluso peores. Según destacó, este verano ya se han registrado algunos de los mayores incendios de la historia de España, los documentados en Andalucía, Castilla-La Mancha, Aragón y la Comunidad de Madrid, así como el incendio más mortífero, en Los Gallardos (Almería).
EMERGENCIAS DE PROTECCIÓN CIVIL
La ONG vinculó el agravamiento de los incendios al cambio climático, al que atribuyó un aumento de las condiciones extremas favorables para la propagación del fuego, y advirtió de que los incendios forestales «se están convirtiendo cada vez más en emergencias de protección civil en las que el objetivo prioritario pasa a ser salvar vidas».
La organización ecologista defendió que la inversión en prevención resulta más eficiente que el gasto posterior en extinción y aseguró que por cada euro destinado a prevenir incendios pueden evitarse hasta cien euros en costes asociados a su combate.