Ministro alemán de Finanzas, abierto a regular freno de deuda

Berlín, 26 ene (dpa) – El ministro alemán de Finanzas, Olaf Scholz, se mostró hoy abierto a una nueva regulación del llamado freno de la deuda como parte de las acciones para promover una mejor recuperación económica de Alemania.

El también vicecanciller se hizo eco del “interesante artículo” firmado hoy en el periódico “Handelsblatt” por el jefe de la cancillería alemana, Helge Braun, en el que este analizaba la posibilidad de modificar la vigencia de la figura.

Al mismo tiempo, Scholz indicó: “Aparte de muchas ventajas, esta propuesta implica un gran trabajo legislativo, para el que es necesario un amplio consenso entre partidos”.

“Para lograr una rápida recuperación y un marco fiable para las inversiones, tiene sentido estabilizar las contribuciones a la seguridad social hasta finales de 2023 y también prescindir de subidas de impuestos”, escribió Braun en un artículo publicado hoy por el diario “Handelsblatt”.

El político de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) admitió que la decisión de recuperar la economía supondrá una carga importante para el presupuesto federal. “Concretamente, el freno de la deuda no podrá cumplirse en los próximos años, incluso con una disciplina de gasto por lo demás estricta”, añadió.

Braun consideró por tanto lógica una modificación de la Ley Fundamental alemana y se pronunció en contra de “decisiones anuales caso por caso” con respecto a una posible desviación de la regla de la deuda. En el caso de la pandemia, explicó, no está del todo claro hasta cuándo esta podría justificar dicha desviación.

“Por eso tiene sentido combinar una estrategia de recuperación de la economía alemana con una modificación de la Ley Fundamental que limite de manera progresiva y fiable la nueva deuda durante los próximos años y que fije una fecha clara para volver a cumplir la regla de la deuda”, defendió.

El denominado freno de la deuda está fijado constitucionalmente en Alemania desde 2009 y estipula que los ingresos y los gastos deben ser en principio equilibrados, sin contraer nuevos préstamos. La regulación solo permite que el Gobierno federal se endeude en hasta un 0,35 por ciento del producto interno bruto.

Sin embargo, según el artículo 115, este límite puede ser superado en casos de emergencia, como por ejemplo en ocasión de desastres naturales o situaciones excepcionales que “escapen al control del Estado y afecten significativamente a su situación financiera”.

Su vigencia fue suspendida el año pasado debido a la crisis económica ocasionada por la pandemia de coronavirus.