Localizan a herederos legítimos de los manuscritos de Liszt en Argentina

El manuscrito de Franz Liszt, cuyos herederos legítimos fueron localizados en Argentina. Foto: —/Klassik Stiftung Weimar/dpa

Weimar (Alemania), 27 ene (dpa) – La Fundación Clásica de Weimar resolvió otro caso de bienes culturales adquiridos ilegalmente durante el nazismo, el de dos importantes manuscritos musicales del compositor Franz Liszt (1811-1886), cuyos herederos legítimos se encontraban en Argentina.

Según dio a conocer hoy esa organización, Emma Frankenbacher los había vendido en 1937 al Museo Nacional Goethe, que actualmente forma parte de la Fundación. Frankenbacher, nacida en 1875, era de origen judío y vivía en Núremberg.

Al momento de la venta, la persecución de la población judía en Alemania se había intensificado de manera notoria. “Muchos de los perseguidos tuvieron que vender sus pertenencias para asegurar su supervivencia, para pagar contribuciones obligatorias o para financiar su emigración”, indicó la fundación.

La propia Frankenbacher, que había enviudado, ya no logró emigrar: el 10 de septiembre de 1942 fue deportada al campo de concentración de Theresienstadt, donde falleció tres semanas después, a los 67 años.

Sin embargo, la fundación detalló que su hija Elisabeth y su esposo Richard Zimmer habían conseguido escapar previamente a la Argentina, en agosto de 1937.

Tras una laboriosa búsqueda, la fundación consiguió finalmente localizar a los legítimos herederos de estos manuscritos en la nación sudamericana.

En enero de este año, los legítimos herederos cerraron un acuerdo sobre la restitución de los manuscritos musicales y, considerando el valor de estos objetos para las colecciones actuales de la fundación, se consensuó la recompra de los documentos.

Ahora estos serán legímitamente preservados en el Archivo Goethe-Schiller, perteneciente a la fundación, que no dio a conocer el monto exacto de la adquisición. Se indicó que en su momento el Museo Nacional Goethe había pagado 150 Reichsmark.

La fundación cuenta con un equipo para las investigaciones de procedencia. Este examina sistemáticamente los fondos de la entidad en busca de bienes culturales que puedan haber llegado de forma ilegítima a sus colecciones.