La Asociación Española de Pediatría señala que las dietas vegetarianas y veganas pueden ser adecuadas durante la infancia siempre que estén bien planificadas y supervisadas para evitar carencias nutricionales.

La Asociación Española de Pediatría (AEP) advirtió este viernes que las dietas vegetarianas o veganas infantiles son viables si están bien planificadas o supervisadas para evitar déficits nutricionales, según se puso de manifiesto en el 72º Congreso de la AEP que se celebra estos días en San Sebastián.
Según informó este viernes la AEP, las dietas vegetarianas o veganas son cada vez más frecuentes entre familias con niños y adolescentes, impulsadas por motivos éticos, religiosos, medioambientales o de salud. La evidencia científica muestra resultados diferentes según el contexto.
Mientras que en países con mayor tradición vegetariana y acceso a alimentos fortificados y suplementación, como Reino Unido o Estados Unidos, los estudios describen en general buenos resultados en salud infantil y potenciales beneficios cardiovasculares y metabólicos, en otros entornos se observaron más deficiencias relacionadas con dietas restrictivas, falta de suplementación o escaso seguimiento profesional.
Entre los nutrientes que requieren una vigilancia especial destacan la vitamina B12, el hierro, el calcio, la vitamina D, las proteínas y los omega-3. Por ello, los pediatras insistieron en que estas dietas vegetarianas o veganas deben estar supervisadas para evitar déficits nutricionales, especialmente en etapas de mayor vulnerabilidad.
COMBINAR ALIMENTOS
En este sentido, la pediatra de la Unidad de Gastroenterología y Nutrición Clínica Pediátrica del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, la doctora Susana Redecillas Ferreiro, señaló que “como en cualquier dieta es necesario combinar los alimentos adecuadamente para garantizar todos los nutrientes necesarios para el correcto crecimiento y desarrollo”.
Las dietas vegetarianas o veganas bien diseñadas suelen incluir un mayor consumo de frutas, verduras, legumbres y fibra, además de un menor aporte de grasas saturadas.
Según la dietista-nutricionista del Hospital Universitario Vall d’Hebron, Fernanda Mucarzel, “esto puede asociarse a un mejor perfil cardiovascular y metabólico desde edades tempranas, siempre que la alimentación sea variada y equilibrada”.
Sin embargo, recordó que “’vegetariano’ no siempre significa ‘saludable’, especialmente cuando predominan productos con azúcares añadidos o ricos en grasas saturadas y trans o existe una deficiencia de nutrientes esenciales”.
LACTANTES
En lactantes, es importante que las bebidas vegetales no se utilicen como sustituto de la leche materna o las fórmulas infantiles. Además, los expertos recomendaron introducir a partir de los seis meses las legumbres como fuente principal de proteína vegetal, así como garantizar la suplementación de vitamina B12.
“Las carencias nutricionales en esta etapa pueden tener consecuencias relevantes sobre el crecimiento y el neurodesarrollo”, adviertió la especialista.
En adolescentes, el riesgo aumenta cuando las dietas vegetarianas o veganas se realizan sin supervisión profesional o responden a restricciones autoimpuestas. Los déficits de hierro, calcio, proteínas, vitamina D u omega-3 pueden afectar al desarrollo óseo, muscular y hormonal, y a la programación metabólica de la salud, especialmente en una etapa de rápido crecimiento.
Entre los nutrientes que requieren una vigilancia especial en las dietas vegetarianas o veganas infantiles destacan la vitamina B12, el hierro, el calcio, el omega-3, las proteínas y la vitamina D.
Concretamente, la vitamina B12 constituye una de las principales preocupaciones, ya que su déficit puede provocar alteraciones neurológicas y hematológicas relevantes. Por ello, la doctora recuerda que “la suplementación es imprescindible en dietas veganas y recomendable en muchas dietas vegetarianas”.