España ha ganado a Uruguay por uno a cero, con lo cual queda primera de grupo. La selección de Bielsa queda eliminada, merecidamente, sin ganar partido. No ha ganado a nadie, ni a Cabo Verde, con empate a dos, ni a Arabia Saudí, con empate a uno. Entonces, ¿de qué se pueden quejar, cuando España ganó a Arabia Saudí claramente por cuatro a cero? Por esto los jugadores tenían un distanciamiento con Bielsa, su seleccionador, porque el fracaso ha sido muy claro desde el principio.

España juega mejor que Uruguay. El objetivo de Bielsa es que los españoles tuvieran menos tiempo el balón.
Llega el partido contra los españoles y Uruguay tiene que ganar para clasificarse y, desde el principio, salen a no dejar jugar, con unos marcajes férreos, la mayoría de entradas con faltas. No podían ganar porque eran incapaces de impedir la conservación del balón de los españoles. Pocas veces se ha visto una selección con jugadores con tantas entradas de expulsión por parte de Uruguay. Solo ha habido una tarjeta roja a Canobbio en el descuento, pero ya fue apercibido por el árbitro a los diez minutos por reiteración de faltas. La verdad es que el jugador ha merecido la roja mucho antes. Otros compañeros de equipo han hecho unas entradas de tarjeta roja por pisotón al pie del contrario, con riesgo de lesión, y nada más que fueron amonestados. Especialmente ha perdonado una tarjeta roja directa por entrada de De la Cruz a Nico Williams, con riesgo de lesión, pues le ha derribado dándole una patada, desentendiéndose del balón, pues no fue a por el balón, fue a derribar al contrario.
Uruguay ha decepcionado. Ha batido el récord de juego sucio.
España, con siete puntos, ha merecido ser campeona de grupo.
Helio del Busto – Entrenador Nacional.