Alemania rechaza participar en la misión militar del Sahel

Berlín/Yamena, 16 feb (dpa) – Alemania volvió a rechazar la participación de la Bundeswehr (Fuerzas Armadas germanas) en una misión militar de combate contra terroristas islamistas en la región africana del Sahel, según declaraciones de hoy del ministro alemán de Relaciones Exteriores, Heiko Maas.

Maas señaló, tras consultaciones con los jefes de Estado de la región y de Francia, que la Bundeswehr ya participa en una misión de formación y en una misión de cascos azules de la ONU para estabilizar Malí.

“Es un esfuerzo considerable, es una misión peligrosa”, destacó, a la vez que agregó que se quiere continuar y desarrollar este compromiso. “Pero de momento no tenemos intención de participar en otras misiones adicionales”, precisó.

El presidente francés, Emmanuel Macron, había llamado con anterioridad a los socios europeos a luchar contra el terrorismo islamista en la región del Sahel. Numerosos grupos terroristas actúan en la vasta región que se extiende al sur del Sáhara, desde el Océano Atlántico hasta el mar Rojo.

Francia, antigua potencia colonial, tiene estacionados allí a unos 5.100 soldados que luchan activamente contra los terroristas en el marco de la operación militar “Barkhane”, apoyados por la fuerza de intervención europea “Takuba”.

Alemania no participa en la misión de combate, sino que entrena a las Fuerzas Armadas malienses con un centenar de soldados y participa con casi 1.000 soldados más en la misión de paz Minusma de las Naciones Unidas (ONU), destinada a contribuir a la estabilización del país. Solo en Afganistán hay más soldados alemanes estacionados.

París lleva mucho tiempo insistiendo en un reparto justo de la carga en la lucha contra el terrorismo en el Sahel. Desde el inicio de la misión, han muerto 57 soldados franceses.

Maas subrayó que para Alemania es especialmente importante intensificar los esfuerzos en el ámbito civil para estabilizar los países del Sahel.

El político socialdemócrata también resaltó la importancia del compromiso en la región para la seguridad en Europa, aunque no haya actualmente indicios de “amenazas concretas”, como ataques de grupos terroristas de la región en Europa.