Alemania devuelve una obra expoliada por los nazis de la colección Gurlitt

Múnich/Berna, 13 ene (dpa) – La última del total de 14 obras consideradas arte expoliado por el nazismo que habían estado en posesión del alemán Cornelius Gurlitt fue restituida, informó hoy el Museo de Bellas Artes de Berna, en Suiza.

El dibujo “Das Klavierspiel” (“La música de piano”) de Carl Spitzweg fue entregada a la casa de subastas Christie’s por deseo de los herederos de su antiguo dueño, Henri Hinrichsen, según indicó el museo.

Cornelius Gurlitt (1932-2014) era hijo de uno de los cuatro marchantes a los que el dictador Adolf Hitler encargó vender las obras tachadas de “arte degenerado”: cerca de 20.000 piezas que los nazis descolgaron a partir de 1937 en más de un centenar de museos alemanes.

En lugar de vender las obras al extranjero, el galerista Hildebrand Gurlitt (1895-1956) se quedó al parecer con muchas de ellas por precios irrisorios o se las vendió a alemanes encumbrados que no corrían peligro en el nazismo.

Unas 1.500 obras de arte fueron descubiertas por casualidad en 2012 en el sótano de la vivienda de Cornelius Gurlitt en Múnich y su calidad y valor causó sensación en el mundo del arte cuando meses después se dio a conocer la noticia. Al morir en 2014 a los 81 años, Gurlitt cedió su colección al museo suizo.

En total, los expertos que analizaron la colección consideraron que 14 de las obras de la colección de Gurlitt eran arte expoliado por los nazis, entre ellas obras de Henri Matisse, Max Liebermann, Thomas Couture y Adolph von Menzel. El dibujo de Carl Spitzweg fue la última obra restituida.

Según las investigaciojnes, el cuadro de Spitzweg había sido confiscado por los nazis al editor musical judío Henri Hinrichsen en 1939. Gurlitt adquirió la obra en 1940 y Hinrichsen fue asesinado en el campo de exterminio de Auschwitz en 1942.

La Ministra de Estado de Cultura de Alemania, Monika Grütters, dijo que se trataba de una señal importante. Afirmó que detrás de cada una de estas obras había un destino trágico, como el de Hinrichsen.

“No podemos resarcir este duro sufrimiento. Pero mediante el análisis de arte robado por el nazismo intentamos hacer una contribución más a la justicia histórica y cumplir con nuestra responsabilidad moral”, señaló Grütters.

A pesar de las exhaustivas investigaciones de la colección encontrada en lo de Gurlitt, se sigue sin conocer el origen de más de 1.000 obras de arte. Unas 445 obras fueron consideradas de origen legítimo.