Alemania cae en la tabla europea de financiación de startups

Fráncfort, 25 abr (dpa) – Alemania redujo el año pasado en un 15 por ciento el volumen de financiación a empresas emergentes, al tiempo que Francia y el Reino Unido incrementaron los fondos para las startups, según un estudio difundido hoy.

El informe de la empresa de auditoría y consultoría EY, al que tuvo acceso dpa, señala que el volumen de financiación de inversores en Alemania bajó a poco menos de 5.300 millones de euros (unos 6.411 millones de dólares).

Según el estudio, los creadores de nuevas empresas en Francia recibieron inyecciones de dinero por 5.200 millones de euros (un 3,4 por ciento más que el año anterior).

En tanto, los impulsores de startups en el Reino Unido también consiguieron más fondos a pesar del Brexit y recaudaron 13.900 millones de euros, un 25 por ciento más que en 2019, mientras que el número de las rondas de financiación se duplicó.

El socio de EY Thomas Prüver destacó que los emprendedores del Reino Unido, un país tradicionalmente reacio a asumir riesgos, y sus muchas nuevas empresas cercanas a los mercados de capitales fueron los más beneficiados.

El ranking de ciudades luce de forma similar. Mientras el sector de startups de Londres recibió fondos por 10.500 millones de euros, París, con casi 3.900 millones de euros, superó a Berlín, donde las compañías emergentes recaudaron unos 3.000 millones.

En 2019, Berlín superaba aunque por poco a París en este ranking. Múnich, en tanto, se ubicó en el sexto lugar de la lista.

El análisis subraya que ni la pandemia de coronavirus ni el Brexit frenaron durante el año 2020 la financiación de startups en Europa.

Gracias a un segundo semestre récord, el volumen de financiación creció un 17 por ciento, respecto a igual período de 2019, hasta los 36.500 millones de uros. La cifra de rondas de financiación se trepó un 58 por ciento a casi 6.700.

“En la crisis de coronavirus se han hecho aún más evidentes numerosos desafíos para la economía, por ejemplo la urgente necesidad de digitalización, la vulnerabilidad de cadenas logísticas o también la gran importancia que tiene la seguridad de las redes de tecnología de la información”, señaló Prüver.

Según el analista, muchas startups lograron hallar las soluciones adecuadas. “Esto las convirtió en un destino atractivo para los inversores de capital”, dijo Prüver, quien estima que esta dinámica se mantendrá a lo largo de 2021.

Las startups necesitan de los inversores porque por su reciente creación aún no generan ganancias. Los fondos y las grandes compañías invierten capital en las empresas emergentes con la esperanza de que sus ideas de negocios se impongan y les reporten jugosos beneficios.

Con sus proyectos, las startups son consideradas motores de la innovación para la economía. La crisis de coronavirus sin embargo frenó el auge que se vivió en los últimos años y dificultó los negocios de las empresas jóvenes. El Gobierno alemán dispuso ayudas para las startups y evitar así daños mayores.

El sector de emprendedores de Alemania apenas se vio beneficiado el año pasado por la lluvia de dinero, a diferencia de sus competidores europeos. Aunque hubo más rondas de financiación, faltaron los grandes negocios. Pero al menos durante la pandemia no se registró la temida desaparición de startups.

Alemania también se encuentra en una mala posición, comparada con otros países como Suiza, Suecia y Países Bajos.

Con excepción de Alemania, de acuerdo al informe, en los diez mercados líderes se contabilizaron en 2020 mayores inversiones en startups que el año anterior.

Según el estudio faltaron grandes negocios, aquellos con cifras millonarias de tres dígitos.

La empresa Auto1 Group, con sede en Berlín, fue la que más dinero recaudó de los inversores con su plataforma de coches de segunda mano, seguido por el desarrollador de taxis aéreos Lilium, con sede en Múnich, y por la startup berlinesa Tier Mobility, que alquila monopatines eléctricos.