A 60 años del proceso a Eichmann, destacan importancia del juicio

Berlín, 11 abr (dpa) – Sesenta años después del inicio del juicio en Israel contra el criminal nazi Adolf Eichmann, el Comité Internacional de Auschwitz resaltó la importancia de este proceso para los sobrevivientes del genocidio de los judíos europeos.

El proceso también representó para ellos una señal inmensamente importante de que no había refugio seguro para los asesinos nazis en este mundo, afirmó hoy el vicepresidente ejecutivo Christoph Heubner.

“Por fin vieron a Eichmann en el banquillo de los acusados de un tribunal ordinario y pudieron testificar ante este tribunal y ante los ojos del mundo qué crímenes habían acontecido en los campos de concentración y exterminio alemanes”, aseveró.

El alemán Eichmann, teniente coronel de las SS, hizo deportar a millones de judíos a los campos de exterminio alemanes durante la época nazi.

Después de la guerra, pudo huir inicialmente a Argentina. Sin embargo, el 11 de mayo de 1960, agentes israelíes lo detuvieron y lo secuestraron para llevarlo al Estado judío, con la intención de juzgarlo.

Respecto del rol de las autoridades y de la Justicia en Alemania, Heubner sostuvo: “Hasta hoy en día los sobrevivientes también son conscientes de que en sectores estatales en Alemania se conocía desde mucho antes que el proceso de Jerusalén adónde habían huido Eichmann y otros criminales nazis. No había interés de extraditarlo a Alemania y juzgarlo allí”.

Y Heubner continuó: “Por lo tanto, aún más agradecidos están los sobrevivientes por este proceso en Jerusalén, que les sigue haciendo recordar que tampoco habrá una escapatoria posible en el futuro para los genocidas y que la revisión jurídica de los crímenes nazis debe continuar, especialmente en Alemania”.

El juicio contra Eichmann, iniciado el 11 de abril de 1961 en Jerusalén, fue uno de los más espectaculares de la historia. El proceso a quien fuera conocido como el arquitecto del Holocausto por su papel en el exterminio sistemático de los judíos en Europa durante la dictadura nazi duró ocho meses y culminó con una sentencia de muerte.