El Athletic de Bilbao no pudo remontar el 0‑1 que tenía del partido de ida y volvió a perder por el mismo resultado, merced a un penalti que marcó el gran jugador Oyarzabal.

El conjunto bilbaíno no supo cómo remontar este marcador y notó la falta de un jugador diferencial, pues no ha marcado ningún gol en ambos partidos, y de esta manera no puedes llegar a una final. Es una pena la lesión de Iñaki Williams.
La clave de esta eliminatoria fue la gran victoria por 0‑1 de la Real Sociedad en San Mamés, que sorprendió a los bilbaínos y demostró ser justa finalista.
La Real Sociedad había ganado la Copa del Rey en 1987 al Atlético de Madrid por penaltis, con un equipo lleno de canteranos y grandes jugadores. Siempre se recordará aquella generación de futbolistas: Arconada, Bakero, Begiristain, López Ufarte, Zamora, que dieron muchos triunfos, como las dos Ligas consecutivas conseguidas en 1981 y 1982 con Ormaechea de entrenador. En esa época se abrió el mercado de jugadores extranjeros y eso dejó en desventaja a los equipos vascos, que siempre han luchado por la cantera.
Por su parte, el Athletic de Bilbao quedó campeón de Liga en 1983 y 1984, y de Copa en ese mismo año, con Javier Clemente de entrenador. Aquel dominio quedó en el recuerdo por los campeonatos conseguidos por ambos conjuntos. Hoy el fútbol es diferente.
Helio del Busto – Entrenador Nacional de Fútbol