El partido era no apto para cardiacos. El sufrimiento del equipo de Simeone fue mayúsculo, pues Musso fue el mejor de su equipo al salvar goles cantados con tiros a bocajarro, teniendo intervenciones magníficas y demostrando que es un portero de muy alto nivel.

Ya lo venimos diciendo: el Barcelona está en un momento de forma muy fuerte. Hoy, en el partido de vuelta, ha ganado por tres a cero, con dos goles de Marc Bernal y uno de Raphinha, de penalti. Tiene un equipo muy ofensivo que es capaz de quedar campeón de todo. Sin embargo, el fútbol está así montado, pues hoy ha quedado eliminado por el Atlético de Madrid, ya que en el partido de ida perdió por cuatro a cero, con lo cual la eliminatoria queda en cuatro a tres a favor de los colchoneros.
E insistimos en que el Barcelona, a pesar de la renta de goles tan desfavorable del partido de ida, luchó hasta el final, logrando dominar todo el partido. Salió a levantar la eliminatoria y a punto estuvo de igualarla, pero la eliminatoria es a dos partidos, con lo cual decide la suma de goles de ambos encuentros.
Da gusto ver a jugadores como Pedri, Raphinha, Yamal, Fermín, Olmo…, todo el equipo, que ofrece un espectáculo de alta gama. Y esto se llama perder con honra.
Mirando hacia la otra ventana, vemos la diferencia entre quedar eliminados así y cómo quedó eliminado el Real Madrid en Albacete, que perdió cuando muchos pensaban que iba a ganar por goleada, sin saber que en la Copa del Rey no hay enemigos que sean pan comido. En el fútbol o estás dormido o sigues vivo. También puedes quedar eliminado despierto. Lo malo es cuando quedas eliminado y sigues sin ver la realidad.
Los jugadores de los equipos demuestran lo que vale una copa cuando se gana. Por esto hay que pensar en el socio y en la afición, que son el alma y la vida de los clubes de fútbol.
Un opinión de Helio del Busto – Entrenador Nacional de Fútbol