El Gobierno encabezado por Pedro Sánchez aseguró que la iniciativa del PP y Junts para plantear una cuestión de confianza carece de impacto real y no altera la estabilidad política del Ejecutivo.

El Congreso aprobó hoy con el apoyo de Junts y Vox una moción del PP que insta al jefe del Ejecutivo a presentar una cuestión de confianza y pide su dimisión. Fuentes gubernamentales señalaron que la iniciativa no tiene carácter vinculante y el presidente es «el único» que tiene la prerrogativa de presentar una cuestión de confianza en la Cámara por lo que, consideraron, «eso no va a pasar».
«Esa votación tiene efecto político cero», señaló un ministro a su salida del Pleno. Además, insistió en que lo importante es que se han aprobado las leyes que llevaba el Gobierno, y esta moción, aseguró, es solo algo simbólico sin consecuencias políticas reales pese a los gritos de «dimisión» de la bancada popular nada más terminar la sesión.
Sin embargo, desde el Gobierno miran de reojo a Junts. La formación independentista facilitó la votación junto a PP y Vox, con lo que esta ha salido adelante con 178 votos a favor y 171 en contra y una abstención. Asimismo, la formación independentista también unió su voto a PP, Vox y UPN para tumbar el Real Decreto del Ministerio de Transportes que contemplaba créditos extraordinarios para afrontar inversiones en Renfe, Puertos del Estado y Salvamento Marítimo.
Los de Carlos Puigdemont insisten así en la ‘vía Starmer’, en referencia al primer ministro británico y por la cual pretenden que Sánchez se aparte de la Presidencia del Gobierno y el PSOE nomine a otro candidato, independiente o del partido para sustituirlo. Sin embargo, desde el PSOE zanjan la idea: «Eso no va a pasar».