La Sala Alcalá 31 de la Comunidad de Madrid inaugura el próximo 8 de mayo la exposición ‘L’anima non finita’ de Lidó Rico, una muestra que incorpora un programa específico de mediación y accesibilidad dirigido a personas con discapacidad visual, dificultades cognitivas y público infantil, con el objetivo de garantizar el acceso a la cultura en igualdad de condiciones.

Este programa, impulsado por la Fundación para la Dinamización del Arte y la Cultura Lidó Rico, plantea la eliminación de barreras físicas, sensoriales y cognitivas y sitúa la inclusión como eje de la experiencia expositiva, mediante herramientas que permiten una aproximación más comprensible y participativa a los contenidos.
Entre los recursos disponibles se incluyen vídeos con narración adaptada para personas con discapacidad visual, propuestas de arte táctil diseñadas para la exploración mediante el tacto, materiales audiovisuales dirigidos al público infantil y herramientas de accesibilidad cognitiva orientadas a facilitar la comprensión de la muestra.
Asimismo, obras como ‘Murcia, piel y memoria’ se conciben como espacios de experiencia sensorial y reflexión que permiten a los visitantes relacionarse con el cuerpo y la materia desde distintas capacidades perceptivas, favoreciendo una interacción directa con la obra.
La exposición reúne más de 50 piezas creadas a lo largo de la trayectoria de Lidó Rico y propone un recorrido por su universo creativo desde los años 80 hasta la actualidad, con instalaciones como ‘Secadero de pensamientos’ y ‘Piel y memoria’, que abordan cuestiones vinculadas a la identidad, la memoria y la condición humana.
‘L’anima non finita’ podrá visitarse en la Sala Alcalá 31 hasta el 31 de mayo de 2026, con entrada gratuita, en una propuesta que combina creación contemporánea y accesibilidad a través de un equipo multidisciplinar de especialistas en arte y accesibilidad universal.