El 65% de las empresas de gran consumo ha mejorado sus ventas en el primer trimestre, aunque la incertidumbre económica y geopolítica ha llevado a moderar previsiones, según Aecoc.

El 65% de las empresas de gran consumo declararon haber vivido una evolución positiva en términos de ventas en el primer trimestre, si bien el entorno de creciente incertidumbre económica y geopolítica está llevando a las compañías a moderar sus expectativas, según el informe ‘La Voz del Gran Consumo’ elaborado por la Asociación Española de Fabricantes y Distribuidores (Aecoc), elaborado a partir de las opiniones de 200 empresas de gran consumo.
Mientras tanto, un 24% asegura haberse mantenido estable y un 11% reconoce descensos en su facturación. Con respecto al segundo trimestre, el optimismo se modera y solo el 42% de las compañías prevén crecimientos superiores al 5%, mientras que el 29% anticipa incrementos más moderados. Por otro lado, un 25% cree que sus ventas se mantendrán estables y un 4% espera descensos.
Este ajuste en las previsiones, explicó Aecoc, está directamente relacionado con el contexto geopolítico. De hecho, el 42% de las empresas reconocen haber revisado sus previsiones a la baja, frente a un 61% que no ha realizado cambios y un 5% que incluso prevé un impacto positivo.
En este escenario, el principal riesgo para cumplir las previsiones es el incremento de costes, señalado por el 47% de los encuestados. Le siguen la caída del consumo (31%) y la incertidumbre geopolítica (15%). El impacto del contexto internacional se deja sentir especialmente en los costes, mencionados por el 80% de las empresas. También destacan la volatilidad de la demanda (7%) y los retrasos en la cadena de suministro (7%).
Para hacer frente a esta situación, las compañías están adoptando diferentes medidas, de entre las que destaca la reducción de costes (37%) en base a medidas de eficiencia.
EUROPA FUERTE
En el ámbito europeo, el 45% reclama una Europa «más fuerte y unida» que «defienda los intereses de las empresas del sector», el 23% de las empresas considera necesario redefinir sus alianzas estratégicas en el mundo, mientras que el 31% considera que hay que asumir que los valores tradicionales europeos han quedado obsoletos. En el ámbito nacional, las principales preocupaciones de las compañías son el incremento de la inflación (28%), la presión regulatoria (26%) y la caída del consumo (23%). También aparecen el aumento de la tensión internacional (14%) y la inestabilidad institucional (9%).
En línea con este diagnóstico, las empresas trasladan varias demandas al Gobierno. El 41% solicita la deflactación del IRPF para incrementar el poder adquisitivo de los consumidores, el 24% la reducción del IVA de los productos esenciales, el 18% declarar al gran consumo como sector intensivo en consumo de energía para que pueda contar con medidas especiales de apoyo y el 12% más ayudas directas a los sectores clave. Otras peticiones incluyen la agilización administrativa (7%) y medidas contra el absentismo (5%).
Por último, frenar el absentismo laboral se consolida como el principal desafío en materia recursos humanos. Así lo expresan el 54% de las empresas, seguido por la captación y fidelización del talento (21%), la dificultad para cubrir determinadas posiciones (12%) y la adaptación de los equipos a las tecnologías exponenciales (12%). Para afrontar el problema del absentismo, el 56% apuesta por abordar la cuestión como un problema de Estado, el 31% por la intervención de los servicios de vigilancia de salud para agilizar los procesos de seguimiento o las altas y el 7% por incrementar las medidas de flexibilidad y conciliación en las empresas.