La guerra en Oriente Medio ha pasado factura a la bolsa española: el IBEX 35 ha cerrado marzo con una caída del 7,1%, víctima de la volatilidad y el encarecimiento del petróleo en los mercados globales.

Se trata de la mayor caída en un mes desde junio de 2022. Además, en los tres primeros meses, el IBEX acumula una caída del 1,5%.
Pese a ello, el selectivo español logró cerrar la última jornada del mes en los 17.000 puntos tras tres sesiones por debajo. Este martes subió un 0,47% y se colocó en los 17.049,6 puntos retomando la cota de los 17.000. Sin embargo, con el conflicto en Oriente Medio, el IBEX se fue alejando en el mes del máximo histórico que registró el 26 de febrero, cuando rozó los 18.500 puntos. Dos días después, se produjo el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, país en el que a su vez estaban teniendo lugar protestas ciudadanas. En el mes, el nivel más bajo lo registró el día 20, en los 16.714 puntos.
En la jornada de hoy, 25 valores recogieron beneficios, siendo los más destacados los de Indra (+4,19%), ACS (+2,14%), Cellnex (+2,14%) y Repsol (+1,73%).
En cambio, ocho valores no pudieron esquivar las pérdidas: Fluidra (-1,54%), Naturgy (-0,99%), Amadeus (-0,65%), Inditex (-0,4%), IAG (-0,25%), Puig (-0,24%), Acerinox (-0,17%) y Aena (-0,04%).
Entre los grandes, además de la caída de Inditex, terminaron en tablas Santander y CaixaBank, y subieron BBVA (+1,45%) e Iberdrola (+0,13%).
La prima de riesgo mejoraba al caer un 5,5% y moverse en el entorno de los 50 puntos básicos.