Escribía ayer que no es lo mismo jugar el nueve de febrero con un Rayo Vallecano en puestos de descenso que jugar ayer, cuatro de marzo, con una clasificación totalmente distinta. El partido nunca se tenía que haber suspendido, pues el reglamento obliga a jugar este encuentro en Leganés, como así fue el siguiente partido que el Rayo jugó frente al Atlético de Madrid y que venció por tres a cero. Semejante injusticia da lugar a señalar que estos hechos perjudican muy seriamente al Real Oviedo.

Pero la Liga sigue y analizamos cuál va a ser el camino que va a tomar el equipo ovetense. ¿Cuál va a ser el camino que va a llevar el equipo hasta el final de la Liga? Con la ayuda de socios y aficionados se tiene que luchar por la permanencia. Son muchos los puntos que quedan por disputar en los 15 partidos que faltan. No valen derrotismos, pues hay que defender los colores del equipo al máximo de tus fuerzas.
Para ello hay que analizar qué se hizo y qué se puede hacer. ¿Qué se hizo? Mucho. Jugar en Primera, y en Primera hay que seguir. Hay que trabajar a muerte. Pero para ello hay que planificar bien, acertar con la pizarra. El que maneja la pizarra es el responsable y, hasta ahora, tiene un balance muy negativo. Hay que hacer autocrítica y un examen técnico de cada jugador. Ver con qué moral cuenta cada uno. Cuando se lucha, hay que luchar mientras tengas fuerzas mentales y físicas. La mente es muy necesaria: tener confianza en tus posibilidades, porque siempre tiene que haber opciones de salvar al equipo y cada uno debe salir a jugar para conseguir las metas de ser un gran jugador y aportar todo lo que uno tiene para meter goles, defendiendo con cabeza, sin atropellos y con plena confianza.
Perdonen, por esto apoyo a Cazorla: porque vino al Oviedo a jugar, no vino a cobrar. No entiendo que se le mire con lupa y salga casi siempre cuando el equipo va perdiendo. Lamentablemente hay personas que no creen que es un jugador que puede aportar goles, y no se mira que algunos futbolistas han jugado muchos minutos y no aportan tantos goles porque no ven puerta. Con goles se ganan tres puntos. Él se entrega a muerte y, entrenando, es un ejemplo, demostrando su gran calidad técnica, marcando goles de disparos desde fuera del área y de falta, una tras otra. Por esto no entiendo que no sea titular. No me doy la razón, pero sí me doy el gusto de mojarme, pensando libremente lo que opino, porque cuando jugó en Segunda tenía los mismos años, fue decisivo con su juego y sus goles. Su capacidad mental es superior a todo lo que se le ponga por delante; prueba de ello es que es el que más ganas tiene de entrenar, y se entrena para jugar, dar juego, marcar goles y ganar.
Que nadie baje los brazos.
Una opinión de Helio del Busto – Entrenador Nacional