Escribía el 16 de diciembre que era muy difícil soportar la presión diaria de un entrenador, que todos los días se le estaba enseñando la puerta de salida del equipo, con un posible cese fulminante.

Un entrenador de fútbol tiene dentro del equipo unas personas que son responsables, cada una de ellas, de la programación física, psicológica, táctica, estrategia y analistas que tienen que ayudar al entrenador diariamente para la buena marcha de la plantilla. Cabe destacar que el entrenador tiene que dominar todas las asignaturas a la perfección. Todas las personas son muy importantes en el área de cada una de ellas. Por ejemplo, el preparador físico tiene la responsabilidad de que cada jugador esté en las mejores condiciones físicas posibles y, a su vez, tiene que evitar que todos estén en unas condiciones idóneas para obtener un rendimiento óptimo de gran altura, y tiene que evitar que el jugador tenga lesiones musculares.
Los jugadores de la plantilla están para defender los colores del club y tienen la obligación de entregarse por entero a la disciplina del club que les paga, y deben aceptar la titularidad o suplencia marcadas por el entrenador. Nunca pueden montar un circo por una suplencia o por una sustitución en un partido determinado. Para ello hay soluciones, y una de ellas es ganarse un puesto en los entrenamientos demostrando que estás en perfectas condiciones de ser alineado y respetar al entrenador y a los compañeros que también luchan por jugar.
No puede, por ejemplo, Vinicius montar un espectáculo circense por ser sustituido. Es intolerable y una falta de respeto al compañero que le va a sustituir y al entrenador, al que está menospreciando con una falta de indisciplina total. Todos los jugadores sustituidos deben salir del campo dando ánimos al jugador que entra a jugar, al entrenador y a la afición que les paga por jugar. Todos estos detalles deben programarse por el psicólogo del club en pretemporada y temporada en todo momento.
Otro aspecto a tener en cuenta es saber ser suplente o saber perder, siempre respetando al adversario que te ha superado o te ha ganado, y saber respetar al entrenador en todo momento. No puede un jugador llevar la contraria al entrenador y capitán del equipo, que te mandan hacer pasillo al equipo adversario que te ha vencido. Esto es una falta del jugador intolerable, una falta de educación deportiva y una falta grave al entrenador, al que desobedeces por no saber estar. Cuando un equipo pierde, todos los jugadores deben estar en el campo hasta que el equipo vencedor haya recibido las medallas, para aplaudirle.
Toda esta serie de detalles hacen que el jugador haga la cama al entrenador. Quién sabe lo que hace en el vestuario. El jugador es uno más de la plantilla. El jugador no es intocable ni el jefe de una plantilla. Quien decide es el entrenador. El jugador tiene que tener educación y respeto.
Helio del Busto. Entrenador nacional de fútbol